Vallas de jardín Dioco: PVC, aluminio o composite, ¿cuál elegir según tu tipo de vivienda?

Quien planifica una reforma exterior sabe que la valla del jardín no es un simple complemento: define la privacidad, refuerza la seguridad y, bien elegida, revaloriza el inmueble. Sin embargo, la variedad de materiales hace que la decisión no siempre resulte sencilla. PVC, aluminio y composite presentan prestaciones muy distintas, y acertar depende del clima, el tipo de parcela y el presupuesto.
Dioco, fabricante español con más de veinte años de experiencia en exteriores, ofrece las tres opciones bajo su gama Dioco Fence, un sistema modular con diseño patentado que permite adaptar las lamas a tramos rectos, esquinas y perímetros irregulares sin herramientas especializadas. Consultar un catálogo especializado en valla jardín permite comparar modelos, acabados y precios antes de decidir.
Vallas de PVC: ligereza y cero mantenimiento

La gama Duratech Fence de Dioco está fabricada en PVC de alta densidad, disponible en color blanco. Su principal virtud es la resistencia a la humedad, los hongos y los insectos, lo que la convierte en una solución práctica para jardines, piscinas y zonas de recreo. El montaje es muy sencillo: las piezas se ensamblan formando módulos, y los postes incluyen una base para atornillarse directamente al suelo. Además, cuenta con certificación FSC, que acredita la procedencia responsable de las materias primas.
Recomendada para: viviendas unifamiliares con jardín o piscina, hogares con niños o mascotas (no se astilla) y proyectos de hostelería con terraza. Es la opción más económica de la gama, aunque su paleta de colores es más limitada.
Vallas de aluminio: diseño moderno y resistencia extrema

Si lo que se busca es durabilidad sin concesiones, las vallas de aluminio de Dioco son la referencia. Fabricadas con lamas de alta calidad, están disponibles en blanco, gris antracita y óxido Corten, con la posibilidad de elegir entre lama recta o lama de persiana. Esta última mantiene la luminosidad interior mientras bloquea las vistas desde fuera, un recurso valorado en zonas residenciales densas.
El sistema patentado de postes permite colocar las lamas en distintos ángulos, adaptándose a cualquier geometría. Los postes utilizan tecnología Alugreen, con un 20 % de aluminio reciclado. No requieren pintura, resisten la corrosión y la salinidad, lo que las hace especialmente adecuadas para viviendas de costa.
Recomendada para: chalets en zonas costeras o de clima extremo, comunidades de vecinos que busquen mínimo mantenimiento a largo plazo, y hoteles o locales donde la imagen y la privacidad sean prioritarias.
Vallas de composite: la calidez de la madera sin sus inconvenientes

Para quienes no quieren renunciar a la estética de la madera, el composite de Dioco combina fibras de madera con polímeros de alta calidad, logrando un acabado que imita fielmente la veta natural. La gama incluye tres referencias: la valla composite clásica en WPC, la alistonada Teka —que reproduce el tono y la textura de la teca tropical— y la WPC Coffee, pensada para estéticas más oscuras y contemporáneas. Las tres se instalan sobre el mismo sistema de postes metálicos patentados y pueden combinarse en un mismo perímetro.
A diferencia de la madera natural, el composite resiste la humedad, las heladas, los rayos UV y los cambios extremos de temperatura sin deformarse ni perder color. Es 100 % reciclable al final de su vida útil y cuenta con certificación FSC.
Recomendada para: casas modernas o rústicas que busquen un toque cálido, patios urbanos y adosados donde la estética importa tanto como la durabilidad, y propietarios comprometidos con la sostenibilidad.
Antes de comprar: normativa y aspectos prácticos
Antes de adquirir cualquier vallado conviene revisar la normativa municipal: la mayoría de ayuntamientos limitan la altura máxima a entre 1,80 y 2,50 metros, y algunos imponen restricciones sobre materiales o colores para preservar la armonía urbanística. Consultar el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio o el departamento de urbanismo es un paso imprescindible.
También es fundamental medir correctamente el perímetro y evaluar el tipo de suelo. Las vallas Dioco Fence incluyen todos los accesorios para el montaje (separadores, tornillería, embellecedores y tapas), pero una medición precisa evita que sobre o falte material. En terrenos con pendiente o esquinas irregulares, el sistema de ángulo variable patentado por Dioco simplifica la instalación.
¿Cuál elegir? Una guía rápida
Cada material responde a necesidades distintas. El PVC Duratech es la opción más asequible cuando se prioriza la funcionalidad. El aluminio ofrece la mayor resistencia y la gama cromática más amplia, con mantenimiento prácticamente nulo. Y el composite aporta ese equilibrio singular entre estética natural, sostenibilidad y larga vida útil.
Quien busque la mejor relación calidad-precio a largo plazo encontrará en el aluminio y el composite las opciones más rentables. Comparar fichas técnicas, medir bien la parcela y verificar la normativa local son los tres pasos que convierten una compra en un acierto.





