‘Problemas de la ciudadanía’, vecinos de la Calle Maestro Albéniz denuncian la proliferación de suciedad y pernoctas en un pasillo trasero

En esta ocasión en nuestra sección “Problemas de la ciudadanía” recogemos la denuncia de varios vecinos de Arganda del Rey en relación con la situación que, aseguran, se vive desde hace meses en el pasillo trasero de la Calle Maestro Albéniz.
La preocupación vecinal salió a la luz a través de un mensaje difundido en redes sociales por una residente de la zona, que rápidamente fue compartido y apoyado por otros vecinos. En él se explica cómo este espacio, que sirve de tránsito para residentes y donde habitualmente juegan niños o se pasean mascotas, ha cambiado de manera significativa en los últimos meses debido a la presencia de personas que pernoctan allí y a la acumulación de suciedad.
“Llevamos meses con este problema”
La vecina que dio la voz de alarma explica que todo comenzó con la presencia de una persona que dormía en este pasillo. Con el paso del tiempo, la situación se ha agravado: “Hoy han amanecido cuatro personas pernoctando”, relataba en su mensaje, acompañado de varias quejas sobre basura, excrementos y restos relacionados con el consumo de drogas.
El malestar de los residentes no se centra únicamente en la presencia de personas durmiendo en la vía pública, sino en las consecuencias que esto conlleva. La suciedad acumulada, los restos de comida y la aparición de excrementos en la zona generan una sensación de abandono y de falta de seguridad. Los vecinos señalan que la convivencia se está viendo afectada y que temen por la higiene en un lugar donde habitualmente juegan niños o pasean sus mascotas.
Una situación que se agrava
“Todos los vecinos esperábamos que sucediese”, expresaba la autora de la denuncia, aludiendo a que la presencia de más personas en el pasillo era una consecuencia previsible tras meses de avisos. La evolución de un solo individuo pernoctando a un grupo más numeroso ha encendido las alarmas entre los residentes, que perciben cómo el problema se agrava semana tras semana.
Los comentarios compartidos por otros vecinos en redes sociales reflejan una mezcla de frustración e impotencia. La sensación generalizada es que la situación se ha convertido en un foco de suciedad y conflicto en un espacio que debería estar destinado al uso cotidiano de las familias del barrio.
Quejas por la falta de respuesta
Uno de los puntos más repetidos en los mensajes difundidos por los vecinos es la falta de actuaciones visibles para revertir el problema. Según explican, la policía les ha trasladado que mientras no se sorprenda a estas personas cometiendo un delito no pueden actuar. Este argumento genera indignación entre los residentes, que llevan meses avisando de lo que consideran un problema de convivencia e higiene, y no únicamente de carácter penal.
La reiteración de avisos sin que se produzcan cambios palpables ha llevado a muchos a expresar públicamente su frustración. La denuncia de la vecina se enmarca en ese sentimiento colectivo: la percepción de que el barrio se deteriora y de que sus quejas no tienen una respuesta eficaz.
Una llamada de atención desde el barrio
Con esta denuncia, los vecinos de la Calle Maestro Albéniz buscan dar visibilidad a un problema que, aseguran, lleva tiempo arrastrándose y que ha llegado a un punto crítico. Al hacerlo público en redes, esperan que esta visibilidad sirva para que se adopten medidas que mejoren la situación y devuelvan la tranquilidad al pasillo trasero, un espacio que hasta hace pocos meses se utilizaba con normalidad y que hoy, según denuncian, es percibido como un foco de problemas.